twitterfacebookgooglexinglinkedin

CÓDICE DRESDE: CONSIDERADO EL PRIMER MANUSCRITO DE ORIGEN MAYA

CÓDICE DRESDE: CONSIDERADO EL PRIMER MANUSCRITO DE ORIGEN MAYA

Los códices mayas fueron textos redactados, muchos siglos atrás, con un tipo de escritura que se encontraba basada en caracteres jeroglíficos. Todos estos signos representaron, durante la época de esplendor maya, el único medio de redacción que manejaba esta antigua civilización. Los manuscritos de procedencia maya, que siguen conservándose en el presente, llegarían a la limitada cifra de tres: el Códice Dresde, el Códice de Madrid y, por último, el Códice de París.

Sólo el primero de estos tres códices, sin embargo, ha llegado a ser considerado como el más significativo hasta la actualidad. El bautizado como Códice Dresde, al que también se nombra como Codex Dresdensis, fue realizado por los mayas de la zona de Chichén Itzá (Yucatán) durante los siglos XI y XII. La creencia principal acerca de este códice sostiene, por otro lado, que este libro podría ser una copia de otro texto redactado trescientos años antes.

Así el Códice Dresde está considerado, según la percepción de los expertos, como el libro más antiguo que tuvo sus orígenes en el actual continente americano: aunque la denominación del mismo se relacione, por otra parte, con el nombre de la ciudad donde se encuentra ubicado a día de hoy. Este texto con historia encerraba una cuantía total de setenta y ocho páginas, cuyo contenido se dispone en treinta y nueve hojas, con una longitud aproximada a los 3,56 metros.

El manuscrito confeccionado por los mayas se divide, con mayor precisión, en un resultado de diez capítulos a lo largo de los cuales se trata sobre varios asuntos: por una parte, despuntaría gracias a la precisión de sus elementos astronómicos y, por otra parte, gracias a la inclusión de una serie lunar y de ciclos venusianos. Los contenidos del Codex Dresdensis no se restringen a estos últimos, ya que también encierra almanaques, tablas astrológicas y horarios rituales.

Las grafías que posee indican que fue creado, en concreto, por seis escribanos cuyos estilos de redacción eran diferentes. Así la primera persona en traducir el códice, durante los años 1825 y 1826, fue el italiano Agostino Aglio. Este texto maya acabó presentándose, a partir de 1835, en la conocida Biblioteca del Estado Sajón sita en Dresde (Alemania). El Códice Dresde ha sido considerado, finalmente, como una pieza esencial para la descodificación de los glifos mayas.

Written by norak