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PENÍNSULA IBÉRICA, POSIBLE CUNA DEL LENGUAJE CELTA

PENÍNSULA IBÉRICA, POSIBLE CUNA DEL LENGUAJE CELTA

Durante los pasados días 26 y 27 de octubre ha tenido lugar, concretamente en la ciudad de Ávila, la celebración del VII Congreso Transfronterizo de Estudios Celtas España-Portugal. La organización de este congreso ha estado encabezada por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), la Fundación Cultural Santa Teresa y el Instituto de Estudios Celtas.

Uno de los asuntos que han sido tratados, durante el transcurso de esta edición, guarda relación con una interesante cuestión: ¿nacieron las lenguas celtas en la península ibérica? Los expertos han debatido sobre este tema e, incluso, han considerado la posibilidad de que los habitantes de la península, los de Francia y los de las Islas Británicas tuvieran idéntica descendencia por su ADN.

El director del Instituto de Estudios Celtas, cuyo nombre es Ramón Sainero, ha manifestado su convencimiento de que los orígenes de las lenguas célticas tuvieron lugar en territorios ibéricos. El antiguo reino de Tartessos (actualmente ocupado por Huelva, Sevilla y Cádiz) ha sido referenciado como la posible cuna de estas lenguas primitivas.

Esta teoría encuentra apoyo en el descubrimiento de signos de escritura celta, idénticos a los descubiertos en Irlanda, Inglaterra, Escocia, Alemania y Escandinavia, en las inmediaciones de la antigua zona de Tartessos. Los participantes del congreso han hecho alusión, de igual manera, a la localidad peninsular donde se han hallado una mayor cantidad de restos arqueológicos celtas: Ávila.

Los congresistas han descartado a países como Austria y Suiza como precursores del lenguaje celta, ya que hasta el momento no existen evidencias de que allí se hayan hablado estas lenguas. Diversos estudios elaborados por expertos, que pertenecen a universidades como Oxford y Gales, podrían secundar también esta última hipótesis.

La lengua española contiene ciertos vocablos procedentes de los antiguos términos celtas: “alondra” (alauda), “brío” (brigos) y “berro” (brŭro-) son algunos ejemplos. Sin embargo, la existencia de estas palabras no es la prueba que se necesita para la especificación del origen de las lenguas celtas.

Probablemente las averiguaciones de los expertos, con el transcurso del tiempo, serán capaces de dar la solución definitiva a esta pregunta. Mientras tanto la posibilidad de que las lenguas celtas hayan nacido en la península ibérica no debe descartarse.

Written by norak