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Alemania, el reto del idioma ante la ola migratoria

Alemania, el reto del idioma ante la ola migratoria

Alemania se ha erigido en los últimos años como el corazón político y económico de la Unión Europea. Su papel como actor principal en las decisiones estratégicas de Europa, además de contar con una economía robusta y un mercado laboral fuerte, ha hecho que muchos inmigrantes procedentes del sur y este del viejo continente europeo lleguen a Alemania en busca de una oportunidad.

Desde este punto de vista y, ante las elecciones para renovar el Bundestag del próximo domingo, los políticos no han dejado pasar de largo este tema, que a la vez, genera especial controversia en regiones con altas tasas de inmigración como Renania del Norte-Westfalia o Berlín.

Por ello, algunas proposiciones de ley y otros decretos sobre la inmigración y la integración han sido debatidos por los diferentes parlamentos de los Länder, parlamentos federados, y desde Berlín.

La legislación general para todos los inmigrantes que quieran trabajar en Alemania, vigente desde 2005, ofrece cursos de alemán gratuitos y la posibilidad de participar en una introducción sobre cultura, derecho e historia de Alemania.

Las críticas de algunos sectores de la sociedad alemana en defensa de los derechos de las personas venidas de otros países a trabajar se centran en el punto más controvertido: de ser rechazados estos cursos, los trabajadores podrían perder el derecho a la seguridad social, así como la renovación de su permiso de residencia.

Lo cierto es que el mayor reto al que se enfrentan los nuevos ciudadanos con aspiraciones de trabajar en Alemania es el idioma. Cifras de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) constatan, desde el origen de la crisis en 2007 a 2011, el repunte de la emigración española en Alemania en un 50%. Sólo el año pasado unos 28.000 españoles emigraron a Alemania, un 44,7% más que en comparación con el año anterior.

Pero no todos los que van quieren o pueden quedarse en el país. Varias estadísticas elaboradas a lo largo del presente año muestran que muchos ciudadanos españoles no ven sus expectativas cumplidas. 2 de cada 3 de estos inmigrantes regresan de Alemania en un periodo relativamente corto de tiempo y entre las causas destacan la dificultad de aprender el idioma y de encontrar un puesto de trabajo.

A nivel general, la sana economía alemana atrajo solo el año pasado a un millón de inmigrantes. Por nacionalidades, los polacos se ubican en primer lugar con 176 000 personas, seguidos por rumanos, 116 000 y, en tercer lugar, lo búlgaros. En el cuarto lugar Grecia, seguido por España e Italia.

Written by editor