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Una mala traducción deja en la calle a un delincuente

Las malas traducciones siempre han dejado sonadas polémicas en el mundo de la política, el deporte y la cultura. Esta última que llega desde EE.UU nos enseña la necesidad de una buena traducción en asuntos tan importantes como aquellos que tienen lugar en el ámbito de la justicia.

La pasada semana, la Corte Federal de Apelaciones del oeste de EE.UU, en California, anuló la condena a un latino acusado de tráfico de armas y drogas debido a que la mala traducción al español de sus derechos vulneró su libertad y lo dejó desamparado ante la ley.

Los hechos se produjeron durante el proceso judicial,  concretamente en la Advertencia Miranda “Miranda Rights”, donde los policías explican los derechos a los detenidos.

Durante esta lectura de los derechos, popularizada por series y películas estadounidenses, un error en la traducción de la palabra “free”, que puede significar “libre” o “gratuito” en castellano, propició la sentencia y su posterior puesta en libertad. Es decir, el agente usó el término “libre” para traducir el concepto de “sin coste” expresado por el término inglés “free”.

Sin duda, este ejemplo que viene de un país con un número de inmigrantes hispanohablantes importante debe servir para mejorar y establecer la relevancia de la traducción e interpretación en todas las áreas y así evitar casos como este.

 

Miranda Rights

Written by editor