twitterfacebookgooglexinglinkedin

La deshidratación modifica la forma y el funcionamiento de nuestro cerebro

La deshidratación modifica la forma y el funcionamiento de nuestro cerebro

Un reciente estudio ha investigado cómo afecta la escasez de líquidos en el cuerpo al funcionamiento del cerebro. El equipo del Instituto Tecnológico de Georgia ha usado escáneres cerebrales y labores sencillas y repetitivas para valorar la capacidad de respuesta de sujetos que habrían perdido muchos líquidos y no se habían rehidratado: la deshidratación provocó que los sujetos de estudio cometieran más errores y algunas áreas de sus cerebros mostraran cambios significativos. Los trece voluntarios realizaron las tareas asignadas en tres circunstancias diferentes: en reposo e hidratados, después de una etapa de calor prolongado, ejercicio y sudoración, pero tomando agua durante el ejercicio o tras situaciones de calor prolongado, ejercicio y sudoración sin agua.

Todos los individuos completaron las tareas en habitaciones con aire acondicionado y con descanso tras la actividad agotadora: las pruebas que tuvieron que llevar a cabo consistían en, durante un total de 20 minutos, pulsar un botón cada vez que un cuadrado amarillo apareciera en pantalla, pudiendo suceder esto según patrones regulares o al azar. Durante este experimento, cuando los participantes realizaban ejercicio, sudaban y bebían agua, unos espacios en el centro de su cerebro que se llenan de líquido (denominados ventrículos) se contraían; mientras que, por el contrario, el ejercicio y la deshidratación provocaban que los ventrículos se expandieran.

Las imágenes de resonancia magnética funcional (fMRI, siglas en inglés) revelaron estas diferencias, pero el mejor o peor rendimiento en el desarrollo de las tareas no puede explicarse a partir de dicho cambio en el tamaño de los ventrículos cerebrales. Sin embargo, con la deshidratación se advirtieron otras alteraciones en los patrones de activación neuronal, accionándose con mayor energía las áreas imprescindibles para completar la tarea y otras que no son necesarias. Los investigadores creen que esto se debe a una respuesta del estado fisiológico del cuerpo diciendo: “estoy deshidratado”. Mindy Millard-Stafford, autor de este proyecto, ha afirmado que “incluso estando hidratados, el calor y el ejercicio también afectó a los sujetos durante la tarea, pero en menor escala que la deshidratación”.

Redactora: Esmeralda Collado

 

Written by vendor