twitterfacebookgooglexinglinkedin

LOS CINCO IDIOMAS MÁS FÁCILES DE APRENDER PARA LAS PERSONAS HISPANOHABLANTES

LOS CINCO IDIOMAS MÁS FÁCILES DE APRENDER PARA LAS PERSONAS HISPANOHABLANTES

Hay idiomas más difíciles de aprender que otros. Para un hispanohablante, los idiomas originarios de las lenguas romances son los que se estudian con una mayor facilidad. Son lenguas con inteligibilidad mutua, es decir, que pueden llegar a entenderse, sobre todo en su forma escrita, sin obligaciones de poseer conocimientos previos:

Para obtener un nivel básico de portugués, con un mes de curso intensivo sería suficiente. En ambos idiomas, las preguntas se diferencian por las entonaciones aunque algunos sonidos, como los vocales nasales, requieren más práctica.

El italiano es otro de los idiomas más sencillo de aprender. Para adquirir un nivel aceptable, bastaría con dos meses de estudio continuado. Leer esta lengua es muy fácil para quienes hablamos español, y aunque gramaticalmente existen algunas diferencias, la construcción de oraciones se hace como en español y en ambos hay una conjugación para cada persona y los verbos poseen raíz y desinencia.

El francés es otro de los idiomas que no nos resultaría difícil de aprender al ser una lengua romance. Para comunicarnos en este lenguaje, son necesarias 600 horas de clase aproximadamente: aunque la pronunciación puede ser más enrevesada por los sonidos nasales y guturales y las letras mudas, los dos idiomas comparten formas verbales y sustantivos que varían en función del género. Aprender el vocabulario resulta relativamente sencillo porque desciende del latín, como el español.

El inglés no es tan complejo como suele creerse. Su pronunciación es fácil para un hispanohablante y la conjugación de los verbos es sencilla. Por su alto número de hablantes y estudiantes, parece fácil encontrar a alguien dispuesto a practicar: en alrededor de 200 horas se puede aumentar de nivel.

Finalmente, y pese a lo que pueda aparentar, el alemán no es tan complejo como parece a primera vista: con unas 400 horas de preparación podemos alcanzar el nivel A1. Este lenguaje posee escasas reglas de pronunciación específicas, aunque la mayor desventaja son los géneros. En cualquier caso, se trata de un idioma bastante lógico y cuando aprendamos las declinaciones progresaremos rápido.

Redactora: Esmeralda Collado

Written by editor