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LAS ENTREVISTAS DE TRABAJO: ALGUNOS CONSEJOS PARA ENFRENTARNOS A ELLAS CON ÉXITO

LAS ENTREVISTAS DE TRABAJO: ALGUNOS CONSEJOS PARA ENFRENTARNOS A ELLAS CON ÉXITO

La entrevista de trabajo es el momento de mayor importancia en el proceso de búsqueda de empleo: desde que enviamos el currículum hasta que recibimos respuesta. Por este motivo, debemos llegar a esta cita con nuestras ideas claras y con las respuestas a las preguntas que nos pueden plantear bien preparadas. Concretamente, algunos consejos para superar las etapas de preparación, presentación, relación con el entrevistador, resolución de incidencias y cierre de una entrevista son los siguientes:

-Recopila toda la información que sea posible: los expertos indican que la preparación es una de las claves indispensables para triunfar en una entrevista. Así, resulta necesario averiguar todo lo que se pueda sobre la empresa y el entrevistador, y asegurarse de conocer su nombre completo y su cargo.

-Prepárate para contestar a las preguntas básicas: ¿posees las facultades necesarias para el puesto? ¿tienes la actitud y la motivación necesarias para hacerlo bien? ¿encajarás en el puesto? Son varias cuestiones básicas para cualquier entrevistador: antes de ir a la entrevista, piensa en tus respuestas.

-Cuida tu imagen: una buena presentación resulta vital, ya que tu primera impresión es importante. Asimismo, hay que intentar relajarse antes de la entrevista y acudir con un estado de ánimo positivo. Atiende a tu ropa: según los especialistas en psicología del color, vestir de azul es tranquilizador y es la apuesta más segura para una entrevista; el blanco y el gris sugieren que eres organizado y lógico, el rojo transmite una sensación de poder, y el negro puede ser interpretado como elegante o serio.

-Presta atención a la comunicación no verbal: un apretón de manos firme inmediatamente produce una buena impresión. También es positivo sonreír al entrar a la sala. Mantener una actitud corporal abierta y receptiva, conservando el contacto visual, sentándote erguido e inclinándote en señal de interés y entusiasmo. Por otro lado, bajo ninguna circunstancia entrecruces los brazos, des golpecitos con el pie en el suelo o juguetees con cosas como un bolígrafo o el móvil. Finalmente, habla de modo expresivo y con seguridad, evitando muletillas y titubeos.

-Examina el escenario de la entrevista: si hay más de una persona en la entrevista, no te centres solo en la persona que más te pregunta. El entrevistador que no habla puede ser el que tiene la última palabra en tu contratación. Por tanto, mantén contacto visual habitual con todos ellos.

-Se trata de quién eres, no de lo que sabes: si llegas a la fase de la entrevista es porque suponen que tienes las competencias necesarias para el puesto ofertado o creen que va a ser fácil formarte para adquirirlas. Por tanto, los entrevistadores se van a centrar en saber si encajarás en su empresa, si tus valores, comportamiento y ética coinciden con los de la compañía. Durante una entrevista, hay que establecer una buena relación con el entrevistador: para ello, es elemental ser uno mismo a lo largo de la conversación.

-Prepárate para resolver preguntas decisivas y complicadas: ¿por qué te despidieron de tu último trabajo? ¿No crees que con tu experiencia estás sobre cualificado para este puesto? ¿Puedes explicar este vacío en tu currículum? ¿Por qué quieres abandonar tu actual puesto de trabajo? ¿Cuáles son tus puntos débiles? Son las “preguntas de incidentes críticos”. En estos casos, conviene demostrar tu habilidad para identificar el problema u oportunidad planteados, y para diseñar un plan de acción al respecto. Nunca contestes con opiniones, acciones de otros o afirmaciones teóricas y generales.

-Pregunta y cierra la entrevista con una nota positiva: al fin de la entrevista, te dirán si quieres hacer alguna pregunta. La respuesta debe ser “sí”, y éstas son un ejemplo de preguntas que puedes hacer: ¿Cuáles son los tres principales retos para la persona que ocupe este puesto? ¿Qué debería haber conseguido después de seis meses en este puesto para que se considere un éxito? Para terminar, agradece al entrevistador su tiempo y haz hincapié en tu interés en el trabajo.

-Puntualidad: cíñete atentamente a la hora de la cita. Llegar muy pronto no da buena imagen, pero siempre es mejor que llegar tarde. Para evitar que un contratiempo inesperado te juegue una mala pasada, confirma las coordenadas exactas del lugar de la entrevista (dirección, edificio, piso…) y el procedimiento para acceder a las instalaciones.

-Orden y estructura: si das con un reclutador experto, lo más probable es que opte por guardar un orden en las cuestiones. Tampoco está de más que lleves preparadas las respuestas a las preguntas típicas para valorar tu experiencia profesional o probar que la formación que aportas en tu historial es la correcta. Si presumes de dominar el inglés o cualquier otra lengua, no descartes que te realicen varias preguntas en los idiomas que “controlas”.

-Naturalidad: si utilizamos poses ensayadas, nos descubrirán y no ayudará mucho. Tampoco pecar de exceso de confianza ni en nosotros mismos ni en el entrevistador.

Redactora: Esmeralda Collado

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