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El lunes más triste del año o Blue Monday: ¿Existe realmente o es cosa de ficción?

El lunes más triste del año o Blue Monday: ¿Existe realmente o es cosa de ficción?

El fin de las Navidades produce una atmósfera agridulce en el estado de ánimo mientras atravesamos la plena cuesta de enero. Sin embargo, ¿la deja verdaderamente, o nos convencen de que la origina? Del cóctel de las condiciones climáticas, los niveles de deudas, el tiempo pasado desde la Navidad, el tiempo desde que fallan los objetivos para el año nuevo, los bajos niveles de motivación y del sentir la obligación de tomar medidas aparece lo que hoy se ha bautizado bajo el nombre de Blue Monday.

“Hay conceptos que salen mucho en los medios de comunicación y se hacen famosos al escucharse mucho sobre ellos. Los medios los sacan porque se habla mucho de ellos y viceversa, y es un círculo vicioso”, ha manifestado Antonio Cano Vindel, investigador del departamento de Psicología Básica II (Procesos Cognitivos) de la Universidad Complutense de Madrid (UCM, España). Así, ¿tiene evidencia científica este supuesto lunes calamitoso?

Cano, que asimismo es presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés, lo dice muy claro: “con el Blue Monday pasa como con la que llaman depresión postvacional. Llega un momento en el que parece que hablamos de un síndrome, de un trastorno, pero ciertamente no existe investigación sobre depresión postvacacional y lo poco que hay apenas confirma nada ni hay demanda clínica de pacientes que acudan a consulta por estos motivos”. Y el psicólogo de la UCM ha expresado que, de por sí, el lunes es considerado peor día porque sigue al domingo, una jornada de descanso. “Y un lunes de enero será de por sí más triste al ir después de la Navidad. Tras las grandes celebraciones llegan las grandes resacas”, ha concluido este experto.

Pero no a todo el mundo le afecta por igual esta situación, y el centro de las tristezas ese día son las personas impulsivas, según Cano porque viven más intensamente las celebraciones. Para superarlo, únicamente aconseja la sensatez, cambiar el chip para centrarse en la rutina y en buscar el bienestar “en las cosas pequeñas del día a día y no en las grandes celebraciones. La Navidad hay que festejarla pero no que nos deje baldados para todo el año”, ha finalizado.

 

Esmeralda Collado 

Written by editor