twitterfacebookgooglexinglinkedin

CIENTÍFICOS REALIZAN UN NUEVO ESTUDIO, ¿SON UNIVERSALES LAS EXPRESIONES FACIALES?

CIENTÍFICOS REALIZAN UN NUEVO ESTUDIO, ¿SON UNIVERSALES LAS EXPRESIONES FACIALES?

Un gesto de terror, alegría, enfado, tristeza o asco parece fácilmente reconocible en el rostro de cualquier persona. Sin embargo, una reciente investigación internacional, con la intervención de la Universidad Autónoma de Madrid, ha puesto en duda que dichas emociones sean universales: esto contradice la Teoría de las Emociones Básicas proyectada por el científico Paul Ekman en el año 1960, que establecía que las expresiones faciales poseían un elemento biológico y universal.

El equipo de científicos que ha trabajado en este estudio, que poseen una amplia experiencia de trabajo de campo previo y conocedores de la lengua vernácula kilivila, ha elaborado dos estudios en un pueblo indígena aislado de Papúa Nueva Guinea situado en las islas Trobriand: su examen ha demostrado que la expresión de las emociones está influenciada por el contexto y la cultura.

En el primero de los estudios, se les pidió a un grupo de adolescentes españoles y de estas islas de Oceanía que atribuyeran emociones a una serie de fotos: al confrontar el resultado de ambos grupos, los resultados mostraron que los chicos y chicas asociaban la sonrisa con la felicidad. Sin embargo, en el significado del ceño fruncido o en la expresión neutra no hubo acuerdo. Por otra parte, en la segunda prueba coincidieron en atribuir los ojos muy abiertos y labios entreabiertos, que en la cultura occidental se vincula con el miedo y la sumisión, concretamente con el miedo. No obstante, cuando los adolescentes tuvieron que escoger la cara que les parecía amenazante, los trobriandeses eligieron aquella señalada como “miedo”, mientras que los españoles eligieron un semblante con el ceño fruncido, que es normal y generalmente registrada como de “enfado”.

Este reciente hallazgo resulta importante no solo en el campo del comportamiento y los estudios sobre conducta facial, sino también para las pruebas de inteligencia emocional o seguridad. Este interesante trabajo, cuya publicación ha tenido lugar en la revista PNAS, podría hacer tambalear la tecnología que reconoce las emociones de las personas o la destinada al desarrollo de robots.

 

Redactora: Esmeralda Collado

Written by norak