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NUEVO REGLAMENTO DE LA EU EN MATERIA DE SUCESIONES

NUEVO REGLAMENTO DE LA EU EN MATERIA DE SUCESIONES

I.- Resumen del nuevo reglamento de la UE en materia de sucesiones

Si bien el reglamento de la UE en materia de sucesiones (Reglamento UE n.º 650/2012) entró en vigor el 16.08.2012, no será aplicable a sucesiones hasta a partir del 17.08.2015. Este Reglamento regula el derecho de sucesión, especialmente en los casos en los que varios Estados miembros de la UE (a excepción de Gran Bretaña, Dinamarca e Irlanda) se vean afectados por una sucesión. Por el contrario, el Reglamento no comprende el Derecho tributario de sucesiones.

Por lo tanto, los tribunales y otros órganos de justicia de los Estados miembros juzgarán de conformidad con este Reglamento de la UE en materia de sucesiones en caso de duda sobre qué derecho nacional se aplicará en las sucesiones con repercusión transfronteriza.

Hasta ahora, según el derecho alemán (art. 25 de la Ley alemana de introducción al Código Civil, EGBGB), la “ley aplicable a la sucesión” era la del Estado al que pertenecía el causante en el momento de su fallecimiento. Si el causante era alemán, se aplicaba el derecho alemán. Esto se modifica con el Reglamento de la UE en materia de sucesiones.

Según el derecho español (art. 9.8 del Código Civil), hasta ahora esto se regulaba del mismo modo. Es decir, en el caso de un alemán o un austriaco se aplicaba el derecho alemán o el austriaco, incluso si este residía en España desde hacía 20 o 30 años. Hasta ahora no era posible elegir la ley aplicable, ya que la nacionalidad era decisiva.

A partir del 17 de agosto de 2015, la ley aplicable a la totalidad de la sucesión será la del Estado en el que el causante tenga su residencia habitual en el momento del fallecimiento (art. 21 del Reglamento de la UE en materia de sucesiones). En el caso, por ejemplo, de un alemán que tuviera su residencia habitual en España, esta sería la ley española en materia de sucesiones.

 

II. Elección de la ley aplicable

Si alguien que tiene su residencia habitual en el extranjero desea, no obstante, que en caso de su fallecimiento se aplique el derecho de sucesiones del país cuya nacionalidad posee, deberá elegir la ley aplicable correspondiente.

Residencia habitual

El término “residencia habitual” no dispone de una definición legal. Se establece como regla general que alguien tiene su residencia habitual donde se encuentra bajo circunstancias que revelan que permanece en ese lugar o en esa zona de manera no transitoria. Esto se determina según las circunstancias actuales; según dónde se encuentra el centro de la vida social, en especial en el ámbito familiar y profesional. Siempre se considerará desde el principio como no transitoria una residencia intencionadamente temporal continua de más de seis meses de duración; no se tendrán en cuenta las interrupciones de poca duración.

De ahí que la residencia habitual de una persona pueda modificarse con el traslado a otro lugar. Esto se aplica a personas que se encuentran de forma permanente en el extranjero, también para aquellos que solamente se desplazan al extranjero de vez en cuando, por lo tanto, en todos los casos en los que la residencia sea de más de seis meses y se traslade el centro real de su vida.

La investigación sobre la residencia habitual puede ser difícil. Esto es aplicable para quien no permanece durante mucho tiempo en un lugar, sino que cambia habitualmente, es decir, que vive una temporada en España y luego una temporada en Alemania y tiene fuertes relaciones sociales en ambos lugares. En casos de litigio, el proceso podría llegar hasta el Tribunal Europeo, de modo que este desarrollo quedaría a la espera. Según el párrafo 2 del art. 21 del Reglamento de la UE en materia de sucesiones, se da una característica especial cuando de la totalidad de las circunstancias resulta que el causante, en el momento de su fallecimiento, mantenía una relación manifiestamente más estrecha con una “residencia” distinta. En caso de que existiera tal relación manifiestamente más estrecha, se aplicará, sin elección de la ley aplicable, la ley de este Estado.

 

III. Consecuencias concretas para causantes alemanes

La aplicación del derecho español en materia de sucesiones conlleva, por ejemplo, con respecto a la sucesión legal, que la posición legal del cónyuge superviviente, en comparación con la ley en materia de sucesiones alemana, empeore con respecto a los hijos del causante. Por lo tanto, la sucesión legal española prevé para el cónyuge superviviente sólo un derecho de aplicación o un derecho de usufructo en el legado, en comparación con el conjunto de los descendientes, completamente reducido en el usufructo a un tercio de la herencia. Por otro lado, al cónyuge le corresponde como herencia, según la sucesión legal alemana, por ejemplo, en el caso del régimen económico de la separación de bienes con sociedad de gananciales, la mitad del patrimonio junto a los hijos del causante.

Muchos de los alemanes que viven en España han formalizado ante un notario alemán lo que se conoce como “testamento berlinés”. En este punto los cónyuges se consideran herederos universales y sus hijos, herederos fideicomisarios. En lo que la legislación alemana contradiga a la ley española, la sucesión se realizará según el derecho español tal como se describe anteriormente.

Cabe añadir que, en algunas regiones de España, el derecho foral regional modifica el derecho nacional español en materia de sucesiones. Para establecer la sucesión legal concreta según el derecho español debe tenerse en cuenta, además del derecho nacional, el derecho foral regional.

IV. Posibilidad de elección

El art. 22 y ss. del Reglamento de la UE en materia de sucesiones ofrece la posibilidad a los causantes de mantener su propio derecho nacional, aunque hayan cambiado su domicilio a otro país de la UE. No obstante, esta elección de la ley aplicable debe hacerse de manera explícita en una declaración en forma de disposición mortis causa (generalmente se trata de un testamento) o ha de resultar de los términos de una disposición mortis causa. Por motivos de seguridad jurídica se recomienda una elección explícita.

Deberá aplicarse el nuevo Reglamento de la UE en materia de sucesiones cuando el causante fallezca el 17 de agosto de 2015 o después (párrafo 1 del art. 83 del Reglamento de la UE en materia de sucesiones). Una elección explícita hecha antes del 17 de agosto de 2015 que determine la ley del Estado aplicable, cuya nacionalidad poseyera el causante (párrafos 2 y 3 del art. 83 del Reglamento de la UE en materia de sucesiones) seguirá en vigor también después del 17 de agosto de 2015. Es importante que la sucesión tenga un carácter transfronterizo. En caso de que exista una sucesión nacional pura, esta estará regulada mediante las disposiciones nacionales.

La elección de la propia ley nacional aplicable ejerce una influencia también sobre la competencia del tribunal nacional, regulada en el art. 4 y ss. del Reglamento de la UE en materia de sucesiones. Aquí tiene sentido aplicar el llamado principio de paralelismo. A continuación, la ley nacional aplicable a la sucesión determina la competencia de un tribunal de la misma nacionalidad. Por lo tanto, cuando se haya elegido la ley nacional alemana, los tribunales alemanes también serán competentes para las contiendas con motivo de los legados.

Sin embargo, el Reglamento de la UE en materia de sucesiones prevé que este principio no es ineludible en caso de que se realice una elección de la ley aplicable. Las partes de un litigio por causas sucesorias pueden, no obstante, ponerse de acuerdo sobre esto.

 

V. Certificado sucesorio europeo

Como novedad, el Reglamento introduce el certificado sucesorio europeo, que facilitará la prueba de la situación en el extranjero en un futuro y que será reconocido en todos los Estados miembros (arts. 62 a 73 del Reglamento de la UE en materia de sucesiones). Este certificado no sustituye al certificado sucesorio alemán y tampoco existe obligación alguna de obtener dicho certificado. Más bien, el certificado sucesorio europeo presenta una posibilidad adicional de justificación sucesoria.

 

VI. Conclusiones de la práctica jurídica hispano-alemana

A pesar de que muchas personas evitan tener que enfrentarse a la perspectiva de su propia muerte, tiene sentido que ya se preocupen por la propia partición de su herencia.

  • Quien traslade su domicilio o el centro de su vida a España de manera fiscal o solo real debería aclarar con esta oportunidad su situación en cuanto a su sucesión y poner en tela de juicio un testamento redactado hasta el momento.
  • Quien quiera conceder a sus descendientes una posición más importante dentro de la sucesión legal debería elegir la ley aplicable en favor del derecho alemán en materia de sucesiones. Los testamentos ya redactados deberían completarse como corresponde en caso necesario. El deseo de reforzar la posición de los hijos en la sucesión puede abogar por la elección del derecho español en materia de sucesiones. Esto último es imaginable en casos de causantes españoles que viven en Alemania.
  • En cualquier caso, parece recomendable tener en cuenta el principio de paralelismo, es decir, en caso de aplicabilidad del derecho nacional correspondiente en materia de sucesiones, decidir también el tribunal del mismo país o del mismo Estado miembro de la UE.

En consecuencia, en el caso del derecho hispano-alemán y los reglamentos del derecho sucesorio, se recomienda llevar a cabo una última disposición bien meditada y con pruebas concluyentes.

 

 

 

 

Patricia Ayala                                                                   Gerhard W. Volz

Abogada                                                                            Abogado & Rechtsanwalt

 

SCHILLER Abogados

Julio de 2015

www.schillerabogados.com

Written by editor